SUCESOS

Hallado el cuerpo y las pertenencias de la montañera Esther Dingley

Fue su compañero, Daniel Colegate, quien este lunes, hallaba los restos muy cerca del lugar en el que hace unos días se encontró el cráneo 

Esther Maria Dingley
Esther Maria Dingley

La organización benéfica británica LBT Global, que apoya a las familias de personas desaparecidas, ha notificado, este martes, el hallazgo del cuerpo y las pertenencias de la montañera inglesa Esther Dingley muy próximas al lugar en el que, hace unas semanas, se halló el cráneo. En la nota difundida a través de las redes sociales de la familia se indica que fue Daniel Colegate, pareja de la montañera, el que, este lunes por la tarde, descubrió los restos.

En la nota se señala que tras el hallazgo, un equipo de especialistas forenses y personal de los grupos de rescate en montaña de la Guardia Civil se personaron en el lugar del hallazgo para recuperar los restos de la montañera.

Un accidente, continúa el texto, es la hipótesis más probable por el lugar y otras señales próximas. La investigación para esclarecer los detalles de esta tragedia continúa abierta.

La familia, concluye la nota, está, increíblemente agradecida a las unidades de la Guardia Civil y la Gendarmería francesa implicadas en la búsqueda y por su compromiso para entender las circunstancias exactas de la muerte de Esther Dingley.

Cabe recordar que Esther Maria Dingley, de nacionalidad británico-holandesa, de 37 años de edad, desapareció el 22 de noviembre mientras realizaba una actividad por el pico Salvaguardia.

A comienzos del pasado mes de julio, miembros de la Gendarmería francesa y del GREIM de Benasque, apoyados por la Unidad Aérea, llevaron a cabo una jornada de búsqueda de la montañera en la vertiente sur del pico Salvaguardia y el collado de La Glera y con una inspección a pie en la parte española del Pico Sacroux y las proximidades de la Tuca de Gorgutes, sin que las labores de búsqueda dieran resultado. El 22 de julio un montañero halló en la vertiente francesa del puerto de La Glera un cráneo que las pruebas de ADN conformaron, unos días después, que pertenecían a la montañera desaparecida.