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"Jánovas: agua y población" se da a conocer ante el público de Boltaña

El 7 de mayo se presentará el libro con la autora y Marisancho Menjón, directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón

Jánovas vista aérea
Vista aérea de Jánovas.

La colección Iter: investigación y territorio del IEA de la Diputación Provincial de Huesca, que dirige la historiadora Irene Abad Buil y que trata de cubrir las diferentes visiones locales que transitan entre lo académico y lo divulgativo, ha dedicado su cuarto número a la publicación de un libro sobre la historia más reciente de Jánovas, que se presentó en Aínsa a finales de febrero.

Escrito por Eva Muñoz Buisán, descendiente de una de las últimas familias que habitaron el pueblo, como una "crónica vivencial", en él se presentan los hechos ocurridos en Jánovas en los años sesenta del siglo XX, que para ella supusieron “uno de los más graves atropellos sufridos en el Pirineo altoaragonés".

Tras la publicación en 2004 del libro Jánovas: víctimas de un pantano de papel por Marisancho Menjón, en esta publicación que ahora ella prologa Eva Muñoz relata las vicisitudes vividas por los antiguos habitantes y descendientes de Jánovas durante el largo y complejo proceso de reversión y la recuperación de los pueblos, y evidencia la ingente tarea de cocrear un futuro para el valle, “para que ese Jánovas por el que tanto se ha luchado pueda ser”, como cantaba Labordeta y como recuerda Pedro Arrojo en su prólogo al libro.

Quedan, pues, para la historia los avatares que padecieron los vecinos de los tres núcleos expropiados en el valle medio del Ara (Jánovas, Lavelilla y Lacort) con el fin de construir una presa que anegaría esa fértil vega y llevaría al exilio a más de un millar de personas. "La voladura de las casas para amedrentar a los vecinos, el cierre de la escuela y las continuas denuncias presentadas contra los pocos que seguían resistiendo en el pueblo forman parte de la memoria colectiva de una generación que ha ido desapareciendo. Hoy las hijas y las nietas de aquellas heroínas nos enfrentamos a un nuevo proceso tras el descarte del embalse, que tuvo lugar en 2001", afirma Eva, que dedica este libro a la memoria de su familia y a “las buenas gentes que siguen luchando para defender nuestros ríos”.