BENASQUE

La caza en Benasque

Sigue representando una importante fuente de ingresos municipal con la subasta de licencias de caza de sarrios y corzos 

La caza en Benasque
Imágenes de la actividad cinegética en Benasque en 1923/ Fundación Hospital de Benasque

La actividad de la caza ha sido, es y será, elemento regulador de excesos de población animal en la montaña, tanto si se trataba de animales ‘dañinos’ como el oso y el lobo, que podían perjudicar, gravemente, la ganadería (sector primario) como si eran otras especies como jabalís o sarrios.

En el caso de lobos y osos, en el siglo XVII su caza, en el valle de Benasque, estaba compensada con 8 sueldos jaqueses. Respecto a la caza de jabalíes o ixarsos (sarrios), suponía un aporte alimenticio a la dieta y una práctica deportiva que, en el caso del sarrio requería del cazador un gran esfuerzo físico dada la dificultad que suponía su localización y captura. De hecho, se daban casos de cacerías en el valle que duraban más de tres días.

El fondo fotográfico de Lorenzo Almarza, militar fascinado por el valle de Benasque donde pudo practicar sus principales aficiones como fueron la caza, el montañismo y la fotografía, es una fuente de imágenes y documentos gráficos que muestran cómo era, a comienzos del siglo pasado, la caza, un ejercicio que agrupaba a ‘collas’ de cazadores en torno a la actividad cinegética.

La caza sigue representando una importante fuente de ingresos para Benasque no sólo por la subasta de licencias de caza de sarrio y corzo dentro de la Reserva de Caza sino también por el gasto que realizan los cazadores que participan con la compra de material, alojamiento y manutención.

wer
Comentarios