PATRIMONIO

La conservación del patrimonio de la Diócesis Barbastro-Monzón, en manos de cinco mujeres

"La conservación es como la medicina. Hay que intervenir, curar, cuidar y hacer un seguimiento de las piezas"

Conservación Museo Diocesano de Barbastro-Monzón
Parte del equipo de restauración y conservación del Museo Diocesano de Barbastro-Monzón y el obispo, Ángel Pérez han participado en el programa Hoy Por Hoy Barbastro-Aínsa. 

Las labores de restauración y conservación del patrimonio, de las piezas artísticas, de los documentos históricos en la Diócesis de Barbastro-Monzón están en las buenas manos de cinco mujeres. Todas ellas profesionales especializadas en disciplinas como la pintura o la arqueología que se atreven con todo puesto que la que la labor de un restaurador debe ser multidisciplinar. Un trabajo que es un sueño para todas ellas, una profesión que este miércoles ha celebrado, el Día Internacional del Restaurador y Conservador. En el programa Hoy Por Hoy Barbastro-Aínsa ha participado el equipo de restauración y conservación del Museo Diocesano Barbastro-Monzón y el Obispo de la Diócesis, Ángel Pérez.  

Por las manos de la subdirectora del Museo Diocesano de Barbatro-Monzón, María Puertolas, de las restauradoras Sheila Ayerbe, Teresa Peirón, Maite Royo y Esther Carrera han pasado gran número de piezas, todas ellas de gran valor. Desde la apertura del museo se ha ampliado la colección permanente con 70 piezas, procedentes de 49 parroquias de localidades diocesanas y en el taller se han restaurado más de 100 obras en nueve años.

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Entre las niñas bonitas está la imagen de Virgen de Linares perteneciente a la parroquia de Benabarre que está actualmente expuesta en el museo hasta el 15 de diciembre. En su restauración intervino todo el equipo humano, “fue todo un lujo”, asegura la conservadora Sheila Ayerbe que admite que le dará mucha pena dejar de ver “esta maravilla que detrás del cristal queda tan bien”.

“Se trata de un trabajo oculto, silencioso y tan necesario”, asegura el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, que ha apoyado la labor mágica de estas mujeres que entre bambalinas ponen al servicio del museo las mejores habilidades y herramientas para no perder la memoria viva de la humanidad.

“Me siento bendecido por estar cerca de estas profesionales con proyectos muy potentes”, ha asegurado el obispo que entiende que el museo es una de las claves de la Diócesis.

En la historia reciente de la delegación de patrimonio de la diócesis de Barbastro y posteriormente Barbastro-Monzón destacan los sacerdotes Santos Lalueza (1912-1996), Manuel Iglesias (1919-2001) y Enrique Calvera (1940-2020). En la actualidad, Ángel Noguero es el delegado de patrimonio de la Diócesis de Barbastro-Monzón y María Puértolas es la subdirectora del museo. Precisamente, María Puértolas ha tenido palabras de cariño hacia todos ellos y sobre todo ha tenido un recuerdo para Enrique Calvera “que nos metió el veneno por el amor al patrimonio. Nos encanta venir a trabajar, cada día es un regalo”.

Conservación Museo Diocesano de Barbastro-Monzón
Labores de conservación en el Museo Diocesano.

Restauración y Conservación Preventiva

Desde el museo se realizan tareas de conservación preventiva, asesoría y restauración para la colección del propio museo y las parroquias del obispado. El taller de restauración ha tratado desde su apertura más de un centenar de obras. También ofrece su servicio de restauración a los particulares interesados en el tratamiento de sus obras de arte.

Un elemento fundamental de la política de conservación del museo es el Programa de Conservación Preventiva Integral, consistente en la planificación de rutinas de control y mantenimiento para detectar posibles alteraciones y proceder a su tratamiento inmediato. La supervisión permanente de las piezas por parte de personal cualificado permite tratarlas en cuanto se detecta una mínima alteración, y ellos es posible gracias a que se cuenta con dos restauradoras en plantilla.

Cada año se realiza una revisión y limpieza básica general de todas las piezas del museo. Si se detecta algún tipo de alteración en alguna pieza se palia de forma inmediata para evitar un mayor deterioro. Con estas actuaciones se garantiza la correcta conservación de las piezas evitando tener que recurrir a costosas restauraciones futuras.

El Museo Diocesano de Barbastro-Monzón recoge la historia de los municipios de esta zona a través de la imaginería religiosa. La instalación, que cuenta con 900 metros cuadrados expositivos y con trescientas piezas, está dotada de modernos equipamientos y servicios para llevar a cabo una correcta conservación, investigación y difusión del patrimonio de la diócesis, a través de un montaje muy contemporáneo.

Entre las obras que se encuentran en la exposición destacan pinturas, tejidos, orfebrería, esculturas, y vírgenes románicas y góticas. La mayoría son procedentes del antiguo Museo Diocesano y se restauraron por cuenta del Gobierno de Aragón.