GRAUS

La covid-19 condiciona la celebración de la Despierta y el Rosario de la Aurora

se desarrolla todos los domingos de octubre y también el Día de El Pilar y el de Todos los Santos

Graus. Despierta y Rosario de la Aurora
Este año la Despierta retrasa su hora de inicio a las 7h y no recorre las calles de Graus sino que se celebra en la iglesia 

La crisis provocada por el coronavirus está obligando a modificar todas aquellas actividades que no se suspenden pero que sí se están teniendo que adaptar a la nueva normativa para poder celebrarse. Es lo que ha sucedido con la Despierta y el Rosario de la Aurora que tiene lugar este mes de octubre.

Tere Mur, priora de la cofradía de la Virgen del Rosario de Graus, explicaba que se han alterado horarios y también espacios. La Despierta se retrasa dos horas y comienza a las 7, y no se hace por las calles sino en el interior de la iglesia de San Miguel. Tampoco se celebra la procesión con la Virgen sobre la peana.

Tere Mur, priora de la cofradía

En condiciones normales, la Despierta cuenta con 22 paradas en las que los cofrades interpretan diferentes canciones. En las actuales circunstancias, aunque sin paradas, se oyen una docena de cantos, entre las que no faltan a San Vicente, a San Joaquín y Santa Ana o a la Virgen del Muro. Eso sí, el farolé encendido, que otros años ilumina las noches de los fines de semana se coloca entre las dos capillas así como la campana que suena al final de cada canción.

El programa comenzó el pasado fin de semana con asistencia de 28 mujeres y 15 hombres. Tiene lugar todos los domingos del mes de octubre y también el día de El Pilar y de Todos los Santos.

En los estatutos de la Cofradía de 1.846 ya se habla de que la Despierta existía anteriormente, aunque sus estatutos se perdieron en las Guerras Carlistas. Los actuales datan de 1.942 y fueron conservados por Enrique Menal.

Anteriormente, a la Despierta no iban más que hombres y las mujeres sólo asistían al Rosario de la Aurora. Desde hace varias décadas, pueden participar en ambas tradiciones y, desde 2003 además, pueden ser cofrades. Ahora se cantan las canciones a dos voces. Ellos cantan dos estrofas y las mujeres contestan. Antes había dos grupos, la primera parte la hacían los solistas, que empezaban la estrofa, y luego repiten todos. No había contraste de voces.