diócesis de barbastro-Monzón

La cruz y el icono de la Jornada Mundial de La Juventud viajan por la Diócesis Barbastro-Monzón

La jornada se celebra este 19 de octubre en Fraga, Monzón y Barbastro

La cruz y el icono
La cruz

La cruz y el icono de Nuestra Señora Salus Populi Romani, símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Lisboa que se celebrará en agosto de 2023, llegarán a la Diócesis de Barbastro-Monzón este martes 19 de octubre. La delegación de Pastoral Juvenil, que invita a todos los vecinos de la diócesis a visitar cruz e icono, se desplazará a Bilbao para recogerlos. Desde aquí los llevarán a la iglesia de San Salvador de Fraga, donde está previsto que se instalen de 08:00 a 10:30 horas, como inicio de una intensa jornada.

A partir del mediodía, y hasta las 14:00 horas, icono y cruz permanecerán en la iglesia de los Salesianos de Monzón, cuyo relevo tomará el Monasterio de las Clarisas, que los acogerán de 14:00 a 16:00 horas. Sin pausa, la delegación realizará el traslado de los emblemas de la JMJ a la Catedral de Barbastro, donde estarán de 16:30 a 18:30 horas. Desde aquí, se trasladarán a la iglesia del Seminario de Barbastro donde se celebrará, a las 19:00 horas, una vigilia con jóvenes presidida por el Obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez.

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) es un encuentro de jóvenes de todo el mundo con el Papa. Es, además, una peregrinación, una fiesta de la juventud, una expresión de la Iglesia universal y un fuerte momento de evangelización del mundo juvenil. Se presenta como una invitación a una generación determinada en construir un mundo más justo y solidario. A pesar de su identidad claramente católica, está abierta a todos, tanto a los más cercanos a la Iglesia, como a los más distanciados.

La cruz peregrina

Con 3,8 metros de altura, la cruz peregrina, construida para el Año Santo en 1983, fue confiada por Juan Pablo II a los jóvenes el Domingo de Ramos del año siguiente, para que la llevaran por todo el mundo. Desde entonces, la cruz peregrina, realizada en madera, inició una peregrinación que ya la ha llevado a los cinco continentes y a casi 90 países. Se ha convertido en un verdadero signo de fe. Desde el año 2000, la cruz peregrina cuenta con la compañía del icono de Nuestra Señora Salus Populi Romani, que representa a la Virgen María con el Niño en los brazos.

Este icono también fue introducido por el Papa Juan Pablo II como símbolo de la presencia de María entre los jóvenes. Con 1,20 metros de alto y 80 centímetros de ancho, el icono está asociado a una de las devociones marianas más populares de Italia. Existe una antigua tradición de llevarlo en procesión por las calles de Roma para ahuyentar peligros y desgracias o acabar con las pestes.