RIBAGORZA

La gente sigue usando sus segundas residencias a pesar del estado de alarma

Aunque el movimiento ha sido menor que el pasado fin de semana, ha seguido habiendo desplazamientos

Ribagorza. Pueblos vacíos
En la mayoría de los pueblos la imagen que más se repite es la de calles vacías

Con la llegada del fin de semana se han intensificado los mensajes para recordar a la gente la importancia de quedarse en casa y de no rebajar la tensión con objeto de evitar la propagación del coronavirus pero, a pesar de las recomendaciones y del endurecimiento de las medidas y sanciones por salir de casa hay quien sigue haciendo oídos sordos a la normativa y sigue mostrando una actitud irresponsable y poco solidaria. Las segundas residencias han vuelto a registrar ocupación aunque el nivel ha sido bastante inferior al del pasado fin de semana.

El alcalde de Benasque, José Ignacio Abadias, confirmaba que, efectivamente, ha habido turistas de segunda residencia que llegaban ya el viernes por la tarde aunque apuntaba el edil que no se ha visto el mismo movimiento que el pasado fin de semana cuando se ocuparon no sólo ese tipo de viviendas sino también las plazas hoteleras donde había reservas de fin de semana que no se anularon.

Pedía a los vecinos ser responsables y evitar salir de casa y destacaba la labor de la policía local y de la Guardia Civil que continúa recorriendo carreteras y calles de todos los pueblos del valle y estableciendo controles.

Ribagorza. Pueblos vacíos 2
En algunos pueblos los vecinos sólo salen cuando llegan los repartos habituales de pan, fruta o carne

En la parte baja de Ribagorza, la alcaldesa de Graus, Gemma Betorz, explicaba que, este viernes por la tarde apenas había tráfico por lo que es de suponer que si hay gente de segunda residencia son una minoría.

Un dato significativo es que, este viernes, una panadería de Graus, ubicada en la calle Salamero, había atendido, a mediodía, a una veintena de personas de fuera.

Desde todas las instituciones se insiste una y otra vez a la ciudadanía en la necesidad de quedarse en casa como una de las armas decisivas a la hora de evitar la propagación del coronovirus y se apela a la responsabilidad individual de cada vecino.