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La importancia de las lombrices en el cambio climático

Un estudio del Instituto Pirenaico de Ecología analiza los niveles de carbono en el suelo a través de las deposiciones producidas por lombrices

estudio lombrices IPE
Han estudiado las lombrices de tierra presentes en un prado de montaña, en concreto, en el entorno del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El investigador ARAID del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) Juan José Jiménez ha liderado un estudio internacional que revela la edad y el origen de las deposiciones producidas por las lombrices de tierra en el suelo. Se trata de un trabajo en el que han participado investigadores de instituciones de Colombia, Francia y Alemania. Publicado en la revista PLoS one, el trabajo detalla, a través de la edad y el origen de los excrementos de estos invertebrados, los efectos sobre el suelo en la zona del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, lo que permitirá precisar los parámetros en modelos de acumulación de carbono en el suelo y emisiones de CO2.

Los oligoquetos, o lombrices de tierra, juegan un importante papel en el suelo, hecho ya revelado por Charles Darwin en su último libro ( “The Formation of Vegetable Mould through the Action of Worms, with Observations on their Habits” (La formación del mantillo vegetal por la acción de las lombrices con observaciones sobre sus hábitos ), publicado en 1881. La actividad de estos animales en el suelo mediante la formación de poros y agregados contribuye a reciclar la materia orgánica del suelo y el carbono, así como a la liberación de nutrientes que después son asimilados por las plantas a través de las raíces. Esta dinámica del carbono en el suelo es clave por sus implicaciones en el cambio climático, ya que, si ese carbono se libera de esas estructuras, podrían aumentar las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La investigación, publicada en la revista PLoS one, se ha llevado cabo mediante la espectroscopía de infrarrojo cercano o NIRS (“Near Infrarred Spectroscopy”). Se trata de un procedimiento que permite distinguir los agregados en el suelo que han sido producidos por invertebrados, en este caso las lombrices de tierra. La técnica de NIRS se ha utilizado ampliamente para distinguir el origen de los agregados y su edad, ya que esta característica permite describir una tipología de estructuras en el suelo que se relacionan con el organismo que las produjo. A pesar de los adelantos científicos de otros trabajos, no se conoce bien el tiempo de vida, la tasa de degradación y el papel de estas estructuras en la dinámica del carbono en el suelo, especialmente en condiciones de campo.

Así, el objetivo del equipo ha sido identificar los agregados del suelo con la especie de lombriz presente en condiciones de campo. Es decir, en este estudio se ha explorado la viabilidad para identificar el "quién lo hizo y cuándo" de los agregados del suelo producidos por varias especies de lombrices de tierra que estaban presentes en un prado de montaña, en concreto, en el entorno del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

El trabajo demuestra que no solo se consigue identificar la especie responsable que produjo el agregado, sino también la edad de dicha estructura y cuándo se creó, hasta un cierto límite de días. De este modo, se ha demostrado que la NIRS es una técnica adecuada, potente y rápida para tales predicciones. El análisis, utilizado en este caso para muestras de un suelo de montaña, permite analizar con más detalle la dinámica de estas estructuras en el suelo en cualquier tipo de ecosistema, siempre y cuando estén presentes estos organismos. La utilidad de esta técnica de análisis permitirá también precisar los parámetros de acumulación de carbono en el suelo y emisiones de CO2.

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