sociedad

Monzón celebra San Antón con una mayor diversidad de mascotas

A los perros se unían pájaros, peces o un hanster

LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón
LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA ACOGÍA LA BENDICIÓN DE SAN ANTÓN / Monzón

Un año más el pórtico de la Catedral de Santa María de Monzón acogía la bendición de animales coincidiendo con la festividad de San Antón o San Antonio Abad. Previamente, tenía lugar una Eucaristía, a la que acudían algunos feligreses con sus mascotas.
El sacerdote pedía a los congregados que no se acercaran y que se repartieran por la plaza, ya que el agua de la bendición llega a todas partes. Este año no había reparto de torta.
Al coincidir en domingo la afluencia era mayor que otros años y a los habituales perros se añadían pájaros, peces o un hanster.


Según la tradición, los campesinos rogaban a San Antonio Abad para que protegiera su ganado de las enfermedades y de depredadores. Es una fiesta muy extendida en la comarca ya que se celebra en Pomar de Cinca, Binaced o Albalate, entre otras localidades.