SANIDAD

Quejas por el deterioro de la atención sanitaria en el valle del Isábena

Los alcaldes de Isábena, Beranuy y Torre la Ribera han manifestado su malestar por la situación en una carta dirigida al gerente del sector Barbastro

Isábena. La Puebla de Roda
La Puebla de Roda

Los alcaldes de los municipios de Isábena, Beranuy y Torre la Ribera, se han dirigido por escrito al gerente del sector sanitario de Barbastro para transmitirle los problemas que sufren los vecinos del valle del Isábena como consecuencia de una disminución progresiva de las atenciones y servicios sanitarios respecto de los que disponían con anterioridad a la epidemia del coronavirus.

En la carta explican que a las alcaldías que forman la agrupación de municipios, Isábena, Torre la Ribera y Bernuy, acuden cada vez con más frecuencia los ciudadanos que expresan quejas relacionadas con un deterioro lento, pero constante, de la asistencia sanitaria.

Recuerdan que La Puebla de Roda, dispone, o al menos así está expresado en el mapa sanitario de Aragón, de un médico titular, entre cuyas obligaciones está, entre otras, la de pasar consulta diaria en la cabecera de partido médico (La Puebla de Roda), un día a la semana en Beranuy, otro en Roda de Isábena, y un tercer día en Villacarli, además de disponer de un Punto de Atención Continuada (PAC) desde las 17h a las 8h del día siguiente, los días no festivos y 24h los días festivos.

Últimamente, señalan, no solo no se cumplen estos servicios expuestos, sino que además en las alcaldías de los municipios afectados, no disponen de información suficiente para explicar qué es lo que impide que se cumplan, y cuál va a ser el futuro inmediato en el que desemboque esta situación.

Añaden que hace ya algún tiempo que el médico titular que ocupaba la plaza, la dejó por jubilación, y que desconocen si esta plaza ha salido a concurso de traslados o a oposición en los recientes concursos convocados.

También desconocen, por qué no se nos se les ha informado si ha habido alguna modificación en el mapa sanitario que justifique o pudiera justificar esa progresiva disminución de recursos sanitarios que padecemos.

Finalizan la carta expresando su queja y repulsa más formal, ante el desdén, la desinformación y el abandono por parte de la administración sanitaria, despreocupándose absolutamente de una zona pobre, despoblada, envejecida y mal comunicada, disminuyendo así los pocos servicios de los que dispone y haciéndolo a espaldas de los representantes electros de las distintas poblaciones afectadas.