SEIRA

Seira, una central centenaria

La central funciona a la perfección y produce electricidad de origen renovable equivalente al consumo de 20.000 hogares

Central Seira. Centenario
Momento de la visita a la sala de turbinas de la central 

Un 6 de agosto de 1918, a las 12h16’, la central de Seira comenzaba a producir sus primeros kilovatios con objeto de abastecer de energía eléctrica al sector textil de Cataluña. Este miércoles, un siglo, y algunos meses después de su puesta en marcha, Acciona celebraba el centenario de la central hidroeléctrica. Alrededor de un centenar de personas participaban en la puesta en valor de esta instalación, exponente de la mejor arquitectura industrial de comienzos del siglo XX, y de reconocimiento a los ingenieros y trabajadores que han hecho posible que la central siga en pleno funcionamiento.

El acto comenzaba con una visita a la sala de turbinas donde se conservan tres turbinas tipo Francis que transforman la energía del salto de agua de algo más de 146 metros para mover los generadores que suman una potencia de 36,7 megavatios. Tras la visita, tenía lugar el acto institucional, que se abría con la proyección de un vídeo que conmemora el centenario de esta instalación hidroeléctrica y, a continuación, llegaba el momento de los parlamentos.

Alfonso Gómez, director general de energía y minas del Gobierno de Aragón, se refería a la apuesta del ejecutivo autonómico por las energías renovables y destacaba que, aunque en cien años Aragón ha cambiado mucho, hay otras que se mantienen como la de seguir siendo un territorio solidario. La diferencia, decía es que, en la actualidad intentamos obtener un valor añadido. Aragón representa apenas un 3% de la población pero sigue generando casi un 7% de la energía que se produce en toda España.

Alfonso Gómez, director de energía y minas del GA

La central hidroeléctrica es operada desde 2009 por Acciona Energía, su vicepresidente, Juan Ignacio Entrecanales, se refería a esta instalación como una pieza más del modelo energético renovable y al compromiso de Acciona con la gestión eficiente de las 76 centrales hidroeléctricas con las que cuenta. Agradecía a quienes hicieron posible la construcción de la central y su funcionamiento durante un siglo.

Juan Ignacio Entrecanales, vicepresidente de Acciona

Las obras de construcción se desarrollaron entre 1912 y 1918 llegando a contar con 2.300 trabajadores y marcando un antes y un después para el pequeño municipio de Seira. Fueron los años, decía el alcalde Daniel Larramona, de mayor esplendor, tanto económico como social. Con la llegada de la automatización de la central llegó también la decadencia, por un lado poblacional y, por otro, el esfuerzo municipal para adquirir el patrimonio de los propietarios de la central, como, por ejemplo, el círculo recreativo que el Ayuntamiento ha comprado este año.

Es indiscutible decía que la central, puso, desde el inicio de las obras, el nombre de Seira en el mapa y, es, hoy en día, el emblema del municipio. El turismo y las viviendas de segunda residencia han llenado, poco a poco, parte del vacío que dejó la marcha de los trabajadores.

Daniel Larramona, alcalde de Seira
Central Seira. Centenario
Eran homenajeados algunos de los ingenieros y trabajadores que pasaron por la central en sus primeras décadas de funcionamiento

El acto concluía con la entrega de recuerdos conmemorativos a familiares de Federico Jiménez del Hierro y Diego José Mayoral, ingenieros responsables de la construcción de la central, y reconociendo la labor de todos los empleados durante los cien años en las personas de José María Pallaruelo, Gerardo Fanlo y Francisco Pallaruelo.

Participaban en esta celebración autoridades, directivos de la compañía y representantes de diferentes organizaciones vinculadas a la instalación y a la comarca, entre otros asistentes.

Central Seira. Centenario
Foto de los asistentes al acto de celebración del centenario

Este sábado, a las 11 horas, se ha previsto una visita guiada a la central abierta a todas aquellas personas que deseen participar.

Historia de la central 

La central hidroeléctrica de Seira constituye un valioso exponente de la ingeniería civil de comienzos del siglo XX. Su construcción tuvo que superar dificultades inherentes a las extremas condiciones orográficas y climatológicas de la zona, junto con otras derivadas de la coyuntura histórica, como la Primera Guerra Mundial (1914-1918) o la pandemia universal de gripe de 1918.

Central Seira. Centenario
La central entró en funcionamiento tres años más tarde de la previsión inicial por la complejidad de las obras y otras dificultades

Las obras incluyeron complejas labores como la excavación de un túnel de más de 8 kilómetros para conducir el agua hasta la central, el tendido de 4 kilómetros de vía para superar el estrecho congosto (desfiladero) de Ventamillo, la cimentación de la presa de Villanova con cajones de aire comprimido, o la instalación de una tubería de presión de 1.100 m de longitud con un desnivel de 146 m.

La central entró en servicio el 6 de agosto de 1918 y desde entonces, salvo paradas coyunturales, ha funcionado de forma continuada. Actualizada en aspectos como el equipamiento eléctrico o los sistemas de control y comunicaciones, pero conservando elementos básicos de la construcción original –como los edificios, el canal, la tubería de presión o las turbinas-, Seira produce actualmente una media de 80 gigavatios hora (GWh) al año, energía equivalente al consumo eléctrico de unos 20.000 hogares, evitando la emisión a la atmósfera de 76.000 toneladas de CO2 en centrales de carbón.

Se trata de una central de tipo fluyente, que toma el agua desde una derivación el Ésera en la presa de Villanova. Desde allí, el agua es conducida 8,8 kilómetros en su mayor parte por tubería alojada en el interior de un túnel, a un depósito de regulación, desde donde continúa por doble tubería forzada de 1,1 km hasta la central, con un salto bruto de 146,5 m.

El edificio de la central aloja tres turbinas tipo Francis de eje horizontal que transforman la energía cinética del salto de agua en energía rotatoria, capaz de mover los correspondientes generadores, que suman una potencia conjunta de 36,7 megavatios (MW). La tensión de la energía generada es elevada en los transformadores existentes en la propia planta desde 11 kilovoltios (kV) hasta 110 kV previamente a su inyección en la red eléctrica. Una vez turbinada, el agua es devuelta al río Ésera.

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