GRAUS

Solicitan una moratoria para instalar o ampliar explotaciones ganaderas

Un grupo de vecinos han solicitado al Ayuntamiento que se investigue la contaminación detectada en varios acuíferos del municipio

En su reciente participación en un coloquio sobre la gestión de purines
En los últimos años varios Ayuntamientos de la provincia de Huesca han establecido moratorias o limitaciones para establecer nuevas explotaciones 

Un grupo de vecinos presentaba, este lunes, en el Ayuntamiento de Graus una solicitud para que se paralicen los expedientes de nuevas explotaciones o ampliación de explotaciones ganaderas intensivas y que se establezca una moratoria de al menos 13 años. Esta petición viene motivada por los malos resultados de las analíticas de agua realizada en el entorno de Graus.

En la solicitud explican que el pasado 1 de diciembre se tomaron muestras de agua en 9 puntos de recogida en el núcleo de Torres del Obispo/valle del Sarrón, en el municipio de Graus. Los resultados de las analíticas señalan que en 6 de esos puntos el agua no es apta para el consumo humana por superar los niveles máximos de nitratos. Se trataría del Manantial de Pueyo, Barranco del Sarrón, pozo en una finca agrícola a 500 metros de la planta embotelladora, barranco de Santo Domingo, barranco de la Puebla del Mon y manantial de El Guello.

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Los resultados, dicen los firmantes de la solicitud, implican que las aguas de estas fuentes o manantiales no sólo no son potables sino que incluso su uso en cultivos agrícolas puede estar cuestionado. Por otra parte, indican que ‘los resultados de los análisis no dejan lugar a dudas sobre el origen de la contaminación porque tales niveles de bacterias de origen fecal en un amplio territorio escasamente poblado sólo pueden atribuirse a la gran carga de purines/ganadería industrial porcina que soporta el entorno’. De hecho, añaden que el foco contaminante ha de ser, necesariamente, muy potente pues en uno de los análisis realizados se ha detectado contaminación a 330 metros de profundidad.

Los resultados de dichos análisis se suman a los obtenidos en los realizados por el colectivo ciudadano SOS Ribagorza en el entorno de Graus. La vulnerabilidad del acuífero, que han puesto de manifiesto las analíticas, han sido los motivos por los que quienes suscriben el escrito promovieron la realización de las analíticas.

Manifiestan su preocupación no sólo por el riesgo para la salud pública sino también por el peligro que puede suponer para la supervivencia y posibilidades de desarrollo de los pueblos y alarmados porque la creciente contaminación detectada en el entorno del Sarrón pueda poner en peligro la reapertura de la planta embotelladora e incluso pudiera contaminar las aguas de Barasona con lo que eso podría suponer para el sector turístico.