RIBAGORZA

Tolva y Benabarre manifiestan su rechazo a la MAT Laluenga-Isona

Estos días se han celebrado, en ambas localidades, sendas reuniones informativas

Tolva. MAT Laluenga-Isona
Imagen de la reunión informativa celebrada en Tolva el pasado sábado

En los últimos días, la Plataforma Unitaria contra la Autopista Eléctrica ha celebrado reuniones informativas  en Tolva y Benabarre, en este caso, en colaboración con el Ayuntamiento, para informar a los vecinos acerca del proyecto de la línea de Muy Alta Tensión Laluenga-Isona y las afecciones de su trazado al territorio. De esta manera, el rechazo institucional, que se ha traducido en mociones en Ayuntamientos y en Comarca, y el rechazo social, van de la mano en un proyecto que comprende 6 parques y sus correspondientes infraestructuras de evacuación en las provincias de Huesca y Lérida. 

En las reuniones informativas se explica los motivos que figuran en las alegaciones que se van a presentar durante el período de información pública del proyecto. Jesus Sampériz, miembro de Ecologistas en Acción Ribagorza señala que el proyecto promovido por el grupo Forestalia ‘es una ilegalidad porque no consta notificación a las plataformas, asociaciones o entidades del territorio afectado’ y recuerda que la Plataforma Unitaria contra la Autopista Eléctrica tiene admitido un recurso contra el proyecto de Isona de REE que es la subestación donde termina la MAT Laluenga-Isona.

El macro proyecto incluye 6 centrales eólicas, 3 subestaciones eléctricas y 2 grandes líneas de alta tensión entre Almúdevar y Laluenga e Isona. Consideran desde la Plataforma que, aunque la empresa hable de ‘líneas de evacuación’, no es necesaria ni una línea de muy alta tensión ni una longitud de algo más de 152kms sin estar incluidas en la planificación de la red de transporte de energía eléctrica.

Las alegaciones se basan en cuestiones de carácter genérico como las dimensiones e impactos medioambientales del macro proyecto o no haber valorado de manera adecuada todas las alternativas posibles, también las hay de carácter medioambiental, relacionadas con la salud pública o de carácter socioeconómico.

Sampériz añade que la población tienen que estar avisada o en estado de alerta porque ‘así se consolida el oligopolio eléctrico bajo el paraguas de energías renovables ahora que se este tipo de energía se ha convertido en un nicho de negocio de los fondos de inversión’.