GRAUS

Una charla sobre la figura de fray Diego Cera abrió las jornadas de Amigos de la Peña

Las jornadas continúan este sábado con una visita cultural a La Puebla de Castro

Fray Julio Espinosa
La nave central de Espacio Pirineos registraba una buena afluencia de público en esta primera charla

Fray Julio Espinosa abría, este jueves, las XVIII Jornadas culturales de Amigos de la Peña con una conferencia en la que glosó la figura del misionero, organista y organero grausino, el padre Diego Cera, que ejerció como tal en Filipinas, en la parroquia de Las Piñas.

Espinosa explicaba que a fray Diego Cera se le recuerda mucho en Filipinas gracias al pequeño órgano que construyó con cañas de bambú, entre los años 1816 y 1824, y que, todavía hoy, 200 años después, sigue sonando.

Desde 1975 se dedica una semana a la música de este órgano que congrega a organistas, solistas, orquestas y músicos, procedentes de diferentes partes del mundo que tienen la oportunidad de entrar en el interior del órgano, ver y tocar las cañas de bambú.

El padre Diego Cera, con 24 años, entró en el convento de la orden de los Agustinos, que había en Benabarre, para después viajar hasta Barcelona, a la parroquia de Santa Mónica y de ahí, como voluntario, en 1790, a Manila Filipinas a donde llegó dos años después, en 1792 y de donde ya nunca regresó aunque siempre levó Graus en su corazón.

Espinosa explicó, en la charla, que al poco tiempo de llegar, el sacerdote grausino construyó un pequeño instrumento musical que le envió a la reina, la cual se lo agradeció enviándole un cáliz de oro y la campana, que todavía se conservan en la parroquia, en la que el padre Diego Cera hizo importantes mejoras. Un tifón la ‘desencuadernó’ en 1829 pero volvió a levantarla y, hoy en día, se conserva casi tal cual él la dejó tras haber pasado allí cerca de 37 años. En 1932 se retiró y unos meses después, en junio, falleció en Manila.

Espinosa contó que Diego Cera ayudó a las gentes de la parroquia en diferentes facetas, investigó los árboles, pensando en reforestar y les enseñó todo lo que él sabía, por ejemplo, a restaurar cosas del órgano lo cual ha servido para conservarlo hasta nuestros días.

Las jornadas continúan este sábado con una visita cultural ‘Una mirada a la herencia de la Baronía de Castro’ organizada por los informadores turísticos de La Puebla de Castro.

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